
historia porEntra a cualquier restauran, a cualquier parque o a el patio de la abuela este verano y te podrás imaginar las historias que se están contando en cada mesa.
Por ejemplo, se encuentran los miembros de la familia quien esta preguntando acerca del futuro de uno de sus miembros al quien apenas hace 27 minutos antes le dieran su diploma de la universidad y quien agachado bajo su gorra de graduación escucha su iPod.
También esta la comida de despedida de soltera, donde la novia esta sobreviviendo entre las dos madres. Todas teniendo un tiempo ‘maravilloso’ aunque hasta los dientes se les partan.
Y claro no podría faltar la reunión anual familiar donde por año la comida vuela así como los puños sobre el pleito de generaciones atrás el cual ya nadie recuerda.
Pero aun así, comoquiera nos juntamos. Aunque repelemos, miremos el reloj, o cuenteemos viejos chistes sobre la gente que queremos odiar o sobre la gente que odiamos querer y lo cual recordamos tiernamente y preguntamos el porque no nos juntamos mas seguido.
Nos juntamos ya sea para bien o mal, en la enfermedad y en la salud. Traemos nuestras adicciones, depresiones y nuestros reventones maniáticos. Nuestros dolores y problemas sin resolver, las competencias de los jóvenes y las envidias, todo eso nos acompañan a estas reuniones familiares. Algunos de nosotros vamos con gran anticipación y nos despedimos con un sentido de satisfacción de que conectemos con los que pertenecemos. Otros van por pura obligación y con cierto temor.
“Si no puedes deshacerte de el esqueleto de la familia, lo mejor será que lo hagas bailar."Cuando se termina la plática y la convivencia, estos últimos se sienten desgastados y aliviados de que sobrevivieron tal reunión.
Pero de ir, vamos. Muchas investigaciones muestran que entre más y mejores relaciones tengas en tu vida, tu salud suele estar mejor. Es que a lo largo del tiempo hasta llega a ser beneficioso para nuestra salud que nos presentemos.
El apoyo social y familiar ha sido relacionado con la mejoría de la salud, mejor función del sistema inmune, longetividad, y menos riesgo de enfermedades cardiovasculares y recuperación de alguna enfermedad o cirugía seria. El doctor Andrew Weil escribe en su boletín “Self Healing” (por sus siglas en ingles) como parte del historial de salud, nuestros médicos en la clínica de medicina integrada de la universidad de Arizona les preguntan a los pacientes nuevos acerca de sus esposas o parejas, sus hijos, y sus amistades. Porque? Estamos tratando de averiguar si la gente tiene lazos de amor en sus vidas. Ahora se encuentra gran cantidad de investigación mostrando que los lazos que unen a la familia y amigos tienen una influencia poderosa, no solo en nuestro bienestar emocional pero también en nuestra salud física.
Viviendo aislado socialmente puede aumentar el riesgo de pescar el catarro comun. Un estudio revelo que gente la cual reporto tener tres o menos lazos sociales-amigos, esposo, amigos de trabajo o grupos de comunidad, etc., tenían más de cuatro veces el riesgo de pescar el catarro que aquellos con más de seis contactos sociales.
En niveles de salud más serios, aquellos con menos lazos sociales eran más susceptibles a morir a los que tenían más unidad social. Hasta personas con estilos de vida no muy saludables pero con una red social amplia vivían más que aquellos con mejores hábitos de vida. (Aquellos que cuentan con los dos demostraban lo mejor).
Un estudio de pacientes de ataque al corazón y mayores de edad reveló que aquellos que no tenían apoyo emocional podían morir tres veces más fácil en los siguientes seis meses por sus ataques que aquellos con apoyo emocional. Los estudios han descubierto que mujeres en matrimonios satisfactorios eran menos susceptibles a desarrollar riesgo de enfermedad cardiovascular.
Esta investigación puede ser reconfortante para aquellas personas que son comunicativas sociales por naturaleza: los extrovertidos. Al mismo modo, puede traer un sentido de miedo y temor a los introvertidos y gente tímida a quien se le dificulta conectar socialmente.
El secreto esta, creemos, en relacionarse auténticamente. La plática que hacemos sobre una fiesta de cóctel no es el tipo de relación social que mejora la salud. Una conversación a fondo con un amigo o estar presente emocionalmente durante un trabajo de voluntariado proviene los enlaces de salud que todos necesitamos. Un matrimonio o una relación familiar afligida merecen atención profesional con tal urgencia como los dolores de pecho y las migrañas. Los dos pueden estar más conectados de lo que se imaginan.
Quizás entonces importa poco si la reunión de familia y amistades es una mezcla de deleite y temor, de ojos volteados o de interés sincero. Quizás con el solo acto de la reunión misma, si se encuentre el alivio.